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Conclusiones

  • lauranunez1
  • May 27, 2023
  • 5 min read

Updated: May 29, 2023

La arquitectura contemporánea es difícil de delimitar bajo normas convencionales, retándonos a usar nuevos paradigmas en su crítica y teorización y esto es algo positivo. La arquitectura se fundamenta en responder a una necesidad en un espacio determinado. Las variantes estilísticas que se han desarrollado a través de la historia nos llevan a considerar varias vertientes filosóficas que se pueden considerar al intervenir en dicho espacio ya sea este delimitado por contextos culturales, políticos, climáticos, etc. Dicho esto, existen elementos muy significativos que diferencian la arquitectura de la antigüedad con la contemporánea y en este análisis se busca entender como esos principios de la arquitectura sigue en el núcleo de la arquitectura que producimos hoy en día.


Anteriormente, la arquitectura se manifestaba como una unidad estilística y tipológica de una región. Esta se desempeñaba en conjunto entre arquitectos, ingenieros y otros profesionales. Esta dinámica ha cambiado y ha adoptado un carácter más individual, globalizado y abierto otras filosofías fuera de las tradicionales. Esta evolución les abrió el paso a arquitectos contemporáneos como Frank Gehry. Con este nuevo concepto de la autoría los estilos pasarían de ser de un carácter regional a uno individual ya que esta es el producto de ideas y conceptos propios del artista. El estilo pasaría a validarse entre colegas y comunidades involucradas en los espacios intervenidos así reconociendo la figura y mente creativa de arquitectos como Frank Gehry dentro del mundo de la arquitectura.


En términos estilísticos, Frank Gehry se ha desempeñado con una postura visceral en su obra, la que hace sus proyectos únicos. La arquitectura visceral es aquella que no responde a estándares y reglas para evocar orden y estética. Este estilo se basa en lo irracional y promueve la belleza orgánica en la naturaleza. Como es el caso con el movimiento del Romanticismo, la arquitectura visceral busca con propósito o inconscientemente dar espacio a la transformación cultural. En la actualidad vemos estos ideales en la obra de arquitectos como Gehry. Sus estrategias para el diseño son más libres, pero no dejan de ser calculadas y complejas. Nos muestra cómo, a pesar de no fundamentarse en la técnica tradicional, si logra establecer dinámicas sobre la dicotomía entre su obra y un entorno convencional. A pesar de que sus formas arquitectónicas típicamente chocan con el entorno, es este el aspecto que le da una identidad al contorno urbano donde se ubica. Gehry, con su mirada al futuro, crea nuevas dinámicas espaciales que aportan a los matices urbanos y sociales.


En la arquitectura visceral, el edificio es percibido una escultura antes que un espacio. Se enfoca en un regreso a la imaginación, proponiendo nuevas maneras de estudiar la experiencia espacial a la vez que nuevas vertientes culturales. Las influencias de esta ideología visceral nos obligaron a redefinir limites creativos y parámetros teóricos. Esta manera de hacer arquitectura también permitió nuevas influencias. En el caso de Gehry, él se inspiraría en la pintura y la escultura, precedentes que le permitieron explorar la forma orgánica que se ha vuelto tan sinónima con su obra. Para esto tomaba en cuenta elementos de composición, textura y forma. Por ejemplo, se inspiraría en las figuras de los Monjes en la tumba del Duque de Burgundy para traducir en arquitectura lo que la escultura había logrado al imaginar la forma orgánica de la tela. En el transcurso de su carrera estudiaría maneras para transferir las propiedades del material suave a una composición de materiales robustos. Esta exploración le abriría un gran espacio para la experimentación de la forma orgánica para la definición de espacios.


Nuevas técnicas de composición también emergieron en el proceso creativo, como el collage. Esta permitió a Gehry encontrar “afiliaciones y nuevos ordenes basados en la yuxtaposición de distintos elementos”. La superposición de elementos le permitía tomar en cuenta las incongruencias y espontaneidades en la dinámica de sus composiciones. Otra forma en la que Gehry trabaja a nivel de composición es identificando ordenamientos espaciales dentro de composiciones pictóricas y traduciéndolas a su arquitectura. El ordenamiento es en su esencia el espacio que se está diseñando, tomando en cuenta la composición y variación de sus elementos estilístico y funcionales para definirlo. Este influye en la organización urbana y dinámica espacial al definir los límites entre el interior y exterior, el refugio y la intemperie. En la obra de Gehry se tiende ver la fragmentación de elementos, una deconstrucción de ideas convertidas en variaciones dentro de las morfologías que él establece. Cabe resaltar que el equilibrio es el aspecto más importante para un ordenamiento espacial adecuado para su contexto, no importa su estética o uso.


Gehry se vería retado al momento de trabajar los elementos básicos del edificio dentro de sus esquemas espaciales poco convencionales. Lo que son las entradas y ventanas responderían de maneras auténticas a las condiciones que la forma le dispone. Las maneras en la que Gehry integra estos elementos a sus espacios han creado nuevas técnicas de trabajar el material, nuevas formas y nuevos vocabularios para la arquitectura. Un perfecto ejemplo lo vemos en el Museo de Guggenheim de Bilbao. La forma y dinámica de las ventanas son definidas por el contorno volumétrico y, aunque mantienen las propiedades de estos elementos, también experimenta con la variación y nuevas definiciones espaciales. Estos tipos de intervenciones en la forma abstracta son importantes para el desarrollo de una arquitectura definida por un nuevo contexto contemporáneo.


En términos del revestimiento, esta alude a la estética, la intensión espacial y la harmonización con el entorno del edificio. Los materiales escogidos también afectan la funcionalidad y durabilidad del edificio y sus usos. El revestimiento de una estructura es un proceso complejo en el que el desarrollo de esta depende de la evolución espacial y viceversa. Podemos revisitar el concepto de la arquitectura visceral y su carácter escultórico para considerar el revestimiento en los proyectos de Gehry. Por ejemplo, El Guggenheim de Bilbao es inherentemente escultórico, vemos como el diseño de la fachada y elección de materialidad está ligada a las formas de los volúmenes y buscar la manera de complementar sus propiedades.


En conclusión, considero que, a pesar de que la arquitectura contemporánea representa un cúmulo histórico de la arquitectura, el arte y la innovación siguen siendo la raíz de esta y son propiedades que debe prevalecer en cualquier consideración teórica o crítica. Lo visceral en la arquitectura le permite al arquitecto trabajar fuera de las reglas convencionales, permite responder a un tiempo y espacio de manera diferente y única. Considero que diseñar de esta manera es la manifestación más auténtica de la arquitectura y hoy en día nos puede proponer nuevos diálogos sobre nuestros espacios compartidos y las morfologías urbanas. Por estas razones, la obra de Gehry, a pesar de colisionar con lo tradicional en sus contextos, son piezas importantes para la reflexión y teorización de nuevas formas de hacer arquitectura y entender el espacio.




 
 
 

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